¿Cómo se conectan a Internet los aviones en pleno vuelo?

Para muchos usuarios el único momento en el que están sin conexión a Internet es durante un vuelo. Todos estamos conectados de una u otra forma casi todo el día, ya sea en el ordenador, con el móvil en el bolsillo o muchos aparatos de nuestro hogar que hoy en día funcionan conectados a la red. Incluso cuando viajamos a un país extranjero, más aún ahora con el fin del roaming en Europa, tenemos conexión. Sin embargo durante un vuelo es raro. En este artículo explicamos cómo funciona el WiFi en un avión.

Internet en los vuelos

Ciertas compañías aéreas, y cada vez más, ofrecen conexión a Internet a través de WiFi. Eso sí, pocas lo hacen de forma gratuita. Mucho menos esperemos grandes velocidades. Todo lo contrario: es como retroceder 15 años en cuanto a velocidad. Pero sí, para muchos viajeros es suficiente para consultar su correo o enviar mensajes.

Pero, ¿cómo puede haber Internet a varios miles de metros de altura y a esa velocidad? Precisamente esta pregunta es la respuesta a la mala calidad del servicio. Explicamos cómo es posible tener WiFi cuando volamos:

Por tierra

Hay dos formas de que los aviones se conecten a Internet. Por un lado está la conexión a una antena terrestre. El avión tiene una antena en la parte inferior. En tierra se despliegan una serie de estaciones. Esto, evidentemente, sólo está disponible cuando el vuelo es íntegramente dentro de un territorio sin pasar por zonas de mares y para vuelos de poca altura.

En Europa la conexión habitual no es por tierra, como sí ocurre en América. Es la forma menos costosa para las aerolíneas. Utiliza las propias redes terrestres y logran velocidades de unos 3 Mbps.

Por satélite

La gran mayoría de los vuelos, especialmente aquellos que pasan por océanos, se conectan vía satélite. La velocidad es muy limitada, ya que el avión vuela a varios cientos de kilómetros por hora y provoca un retraso de la señal. Es todo un reto mantener la conexión entre satélite y avión.

Es por eso que la velocidad es lenta, aunque suficiente para poder enviar o recibir un e-mail, por ejemplo. En este caso sí son antenas preparadas para los vuelos. Aun así, será difícil que podamos estar viendo vídeos en streaming mientras volamos y a buena calidad. Al menos de momento, aunque sí se ha mejorado bastante últimamente.

Por otro lado, el propio avión cuenta con diferentes puntos de acceso. No es simplemente tener una antena exterior, sino que tiene todo un sistema de cableado. Así puede ofrecer una calidad más igualitaria en cualquier zona del aparato.

Cualquier avión podría tener Internet. Ya depende de las aerolíneas y de la rentabilidad que crean que pueden sacar. De momento, aunque cada vez son más los vuelos que lo ofrecen, no podemos esperar ni grandes conexiones ni buenos precios.