Qué significa GDPR y cómo afecta a Internet

Hoy 25 de mayo entra en vigor el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea. Seguro que todos lo conocemos más como GDPR. Hemos estado recibiendo numerosos e-mails durante las últimas semanas sobre este tema. Cosas como “aviso importante sobre tus datos”. Esto es debido a que las empresas han tenido que modificar su política de privacidad. Todo ello para no infringir el nuevo reglamento de la Unión Europea para proteger los datos de los usuarios.

Qué es la GPDR

El nombre de GDPR viene del inglés General Data Protection Regulation. Hasta ahora cada país podía utilizar los datos según sus leyes nacionales. Ahora es una única normativa europea la que rige por encima del resto. Todos los países miembros de la UE tienen que acogerse desde hoy día 25.

El objetivo es proteger al usuario, que es de lo que se trata. Limitar el uso que las empresas puedan dar a nuestro correo y datos. La razón por la que hemos recibido tantos e-mails en los últimos tiempos es porque nos avisan de los cambios producidos. Realmente no es algo nuevo, no es algo que hayan tenido que hacer en cuestión de días o semanas. Esto viene de muy atrás, desde hace dos años. Sin embargo muchas compañías han apurado hasta el final.

Algunas compañías globales como Google o Facebook no sólo lo han aplicado para Europa, sino en el resto del mundo. Una manera de adaptarse a la GDPR a nivel global.

Esto, como podemos ver, afecta a Internet. Afecta a las empresas que funcionan a través de la red. Pero los usuarios no tienen que preocuparse, no afecta directamente a ellos ni al uso de los diferentes servicios. Únicamente desde ahora sus datos están más protegidos y hay un reglamento que lo regula.

Entra en vigor la ley GDPR

Un único reglamento para todos

Por parte de muchas empresas ha sido muy bien recibida esta normativa. El motivo es que antes, aquellas que operaban en varios países, tenían que adaptarse al reglamento de cada nación. Imaginemos una empresa que opera en los 28 países de la Unión Europea. Tener que adaptarse a 28 reglamentos distintos.

Desde ahora esto se simplifica notablemente. Ahora únicamente tienen que cumplir con la GDPR, el reglamento que será de obligado cumplimiento desde hoy en todos los países comunitarios.

Además, esta normativa no afecta únicamente a empresas europeas, sino a cualquiera que opere dentro de alguno de estos países. Un ejemplo puede ser una empresa americana, pongamos Apple.