Consejos para proteger tu información en la red

Cuando navegamos por Internet constantemente exponemos nuestros datos. Nos registramos en páginas, creamos perfiles en redes sociales, utilizamos diferentes servicios de red. Al final, estamos ofreciendo mucha información personal por todas partes. A veces, estos datos pueden caer en malas manos. Pueden ser utilizados para fines publicitarios, por ejemplo. También para llegar a robar incluso credenciales de cuentas bancarias y otros servicios sensibles. En este artículo vamos a dar algunos consejos prácticos para proteger la información en la red.

Proteger la información personal al navegar

Las redes sociales es quizás una ventana demasiado abierta. En ocasiones mostramos más información de la que deberíamos o de la que quisiéramos. Si no tomamos medidas adecuadas, cualquiera podría llegar a conocer datos personales como nuestra residencia, número de teléfono, por dónde nos movemos…

Las redes sociales

Por tanto un buen consejo para preservar la información en la red es no compartir más que lo necesario. Podemos restringir el acceso a esta información, además. Un ejemplo es Facebook, una red social muy utilizada en todo el mundo pero que en los últimos tiempos ha generado mucha polémica.

Podemos hacer que nuestras publicaciones solo las puedan visualizar nuestros amigos. También que toda la información personal esté de forma privada o solo accesible a los contactos. De esta manera evitaremos que cualquiera, simplemente al poner nuestro nombre, pueda acceder a ello.

Proteger la información personal en la red

Registros en páginas

Los registros en páginas también pueden jugarnos una mala pasada. A veces nos registramos en sitios puntuales simplemente para acceder a cierta información. Sin embargo estamos poniendo nuestro correo, datos personales, a veces el número de teléfono o DNI. No sabemos realmente dónde pueden ir a parar estos datos. Por ello un buen consejo es prestar mucha atención en estos registros.

Si vamos a registrarnos en una página poco segura o que no nos inspire confianza, una buena idea es utilizar un correo electrónico secundario. De esta manera evitamos que nuestros datos puedan ser usados para fines publicitarios y que al final se los llene la bandeja de entrada de spam. También podemos utilizar los conocidos como correos desechables.

Contraseña fuerte y segura

Algo básico pero que muchos usuarios todavía hoy no hacen correctamente, es elegir una buena contraseña. Esto se aplica a cualquier registro. No es buena idea eso de pensar que una contraseña fuerte solo es necesaria para el correo o redes sociales. Un ciberdelincuente podría llegar a conseguir acceder a otras cuentas personales, simplemente con tener las credenciales de un registro.

Esto es clave. Hay que crear una contraseña fuerte, compleja y con datos que no nos relacione. Hay que utilizar números, letras (a ser posible minúsculas y mayúsculas), así como otros caracteres. Evitar siempre datos personales, como nuestro nombre, fecha de nacimiento, número de móvil…

Proteger los datos personales en Internet

Programas y herramientas de seguridad

Contar con programas y herramientas de seguridad. Esto nos ayuda a protegernos frente al malware. En ocasiones, a través de troyanos y otros archivos maliciosos, un ciberdelincuente podría llegar a conseguir nuestras credenciales y datos personales. Nuestra información, por tanto, estaría en peligro.

Los llamados keylogger, por ejemplo, son capaces de registrar la secuencia de teclas que escribimos al introducir nuestra cuenta bancaria en Internet. Un buen antivirus y otras herramientas de seguridad pueden defendernos de ello y proteger nuestra información personal.