Me llegan muchos menos megas de los contratados, ¿qué ocurre?

Seguro que en alguna ocasión, a lo largo de nuestra vida, nos ha llegado mucha menos conexión que la contratada. Realizamos un test de velocidad y de los supuestos 200 ó 300 megas simétricos, por poner una cantidad, únicamente nos llegan 100. Muchos menos megas. No sabemos qué puede ocurrir. Lo cierto es que pueden pasar muchas cosas. Algunas relacionadas con el cableado, otras con el router, también puede ser que sea fallo de nuestro equipo.

Muchos menos megas

En este artículo vamos a hablar de un problema bastante común en los últimos tiempos. Algo que antes, con el ADSL, no ocurría. Se trata de la tecnología Gigabit. Aquí puede residir el problema de muchos usuarios cuando no tienen la velocidad contratada y la diferencia es más que evidente.

Los routers y ordenadores más antiguos venían preparados para soportar velocidades de ADSL y conexión de red hasta un cierto límite. Esto ocurre en la actualidad, solo que ese límite es mucho más amplio.

Las tarjetas de red, los routers y los cables más antiguos soportan la tecnología conocida como Ethernet. Esto es más que suficiente para conexiones ADSL. No notamos ningún problema. La cuestión es que está limitado a 100 MBps. Claro, las conexiones ADSL no suelen superar los 20 MBps.

Como sabemos, en los últimos tiempos se ha expandido enormemente la fibra óptica. Cada vez son más municipios y viviendas los que pueden acceder a ella. Con esta nueva tecnología podemos tener velocidades 10, 20, 30 veces mayores que el ADSL. ¿Qué ocurre si, por ejemplo, contratamos fibra óptica de 300 MB y tenemos la tecnología Ethernet que hemos mencionado? Como podemos imaginar lo máximo que podremos utilizar son 100 MB.

Router, cable u ordenador

Por tanto si estamos en esta situación lo primero que debemos de averiguar es dónde está el problema. Puede ser el router, algo que normalmente no ocurre ya que lo normal es que soporte las máximas velocidades de fibra del momento. Puede ser también el cableado o nuestra tarjeta de red.

Estas dos últimas cosas son las más frecuentes. Especialmente el cable de red, algo que muchos usuarios no lo toman muy en cuenta. Siguen utilizando el viejo cable que usaban con ADSL y ahora no puede soportar las grandes velocidades de fibra óptica y no superan los 100 MB.

Es por ello por lo que tenemos que averiguar si el problema es el cable (la solución más barata) o la tarjeta de red (algo más caro). Si es esto último no tenemos más remedio que comprar una nueva tarjeta de red para nuestro ordenador portátil o sobremesa. Sólo así podremos optar a las máximas velocidades de fibra óptica.

En caso de que el problema sea el cable, su solución es mucho más económica. Simplemente tenemos que ir a cualquier tienda especializada y comprar un cable Gigabit. Así podremos solucionar el problema de que nos lleguen menos megas.

Con la tecnología Gigabit podremos alcanzar velocidades de hasta 1000 MBps. Ya habrá tiempo, en un futuro, de actualizar nuestra tecnología para posibles incrementos que vayan más allá de esa velocidad.