Cómo saber si hay intrusos en nuestras redes sociales y cómo protegernos

Una de las cuestiones más importantes a la hora de navegar es la seguridad y privacidad. Ya vimos anteriormente cómo saber si hay algún intruso en nuestra red. Hoy vamos a hablar de cómo averiguar si alguien ha entrado en nuestras redes sociales de alguna manera. Saber si tenemos intrusos. También vamos a dar algunos consejos para aumentar nuestra seguridad en Facebook, Instagram y las principales redes sociales. Todo para evitar ser víctimas de intrusos.

Cómo saber si hay intrusos en nuestras cuentas

Lo primero que vamos a ver es cómo saber si ha habido o hay algún intruso en nuestras redes sociales. Esto también puede aplicarse a cuentas de correos electrónicos y similares. Lo básico, lo primero que tenemos en cuenta, es ver si hay algo raro. Esto significa comprobar si tenemos mensajes leídos que realmente no los hemos abierto, si hemos mandado un correo o mensaje y no recordamos haberlo hecho, etc.

Esta es la primera señal de que algo raro hay. Es una prueba de que alguien ha podido acceder a nuestra cuenta bien porque hayan averiguado nuestra clave o incluso porque la hayamos dejado abierta en algún equipo.

En el caso de Facebook tenemos una opción mucho más completa para conocer esto. Necesitamos entrar en la versión Web, iniciar sesión, ir a Configuración y en el menú desplegable acceder a Seguridad e inicio de sesión.

Una vez aquí veremos una sección que se llama Dónde has iniciado sesión. Esta es una herramienta muy interesante para descubrir si alguien ha podido acceder a nuestra cuenta. Nos muestra dónde y desde qué dispositivo nos hemos conectado (nosotros o el intruso), así como el tiempo desde esa conexión.

Si por ejemplo vivimos en España y vemos que ha habido una conexión desde Alemania, algo raro hay.

Otras redes sociales, así como cuentas de correos electrónicos, suelen tener opciones similares.

Proteger nuestra cuenta de Facebook

Cómo proteger nuestras cuentas de redes sociales

Nuestras cuentas deben de estar protegidas lo suficientemente para evitar este tipo de problemas. Siempre hay que tomar todas las medidas posibles, del mismo modo que cuando protegemos nuestro router.

Lo más importante es contar con una contraseña fuerte y compleja. Esto significa que tenga letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros caracteres. Nunca hay que poner nuestro nombre o número de teléfono. Ni siquiera palabras o números sueltos.

Además esta contraseña es conveniente que la cambiemos periódicamente. También, como es el caso de Facebook, podemos hacer uso de la autenticación de dos factores. Una medida adicional en caso de que alguien averigüe nuestra clave.

Pero si hay algo que debemos tener presente es el sentido común. En muchos casos este tipo de problemas llega a través del phishing. Los ciberdelincuentes envían links fraudulentos con el objetivo de engañar a la víctima. Su función es hacer creer que estamos ante un correo legal en el que nos informan que debemos de actualizar nuestros datos, por ejemplo. El problema es que nuestras credenciales viajan a un servidor controlado por el atacante.